Sangre.
El líquido caliente y espeso bañaba mi espalda. El olor a óxido cubría mis fosas nasales. El ruido de la iglesia parecía haber disminuido. O… ¿era yo escuchando desde un segundo plano?
Gritos, pasos, disparos. Todo se escuchaba como si estuviera lejos, pero yo sabía que estaba en medio del caos. Podía sentirlo, como las tablas de madera vibraban debajo de mí ante los movimientos de la multitud que escapaba.
Al mirar a un lado, pude verlo. Theodore, quién antes estaba a mi lado, s