El avión aterrizó, sacudiendo mi cuerpo. Sentí un bajón en el estómago y por más que quisiera culpar por completo al aterrizaje, yo sabía que el principal responsable era la ansiedad de pisar mi tierra natal
Miré por la ventanilla, viendo el paisaje familiar que había dejado atrás hacía semanas. Todo parecía igual, pero yo era diferente. Ya no era la misma mujer que había huido desesperada. Ahora, tenía la seguridad de que mi futuro mejoraría, por más que el público me odiara. ¿Sería capaz de