Una punzada atravesó mi cabeza, el dolor instalándose en la nuca, en mis sienes.
Este hombre me volvería loca.
Apenas volvió hace qué… ¿Una semana? Y ya estaba volviendo mi desdichada vida aún más desdichada.
¿Cómo se atrevía? ¿Cómo se atrevía a arrebatarme la única oportunidad que tenía de recuperar mi vida?
Mi silla de ruedas estaba junto a la cama, a mi alcance. Ya era una rutina fácil subirme en ella, estaba acostumbrada. Pero hoy fue especialmente insoportable, pensando en mi cirugía, e