Un ruido dominó mis oídos. Cómo si los sonidos a mi alrededor se hubieran extinguido.
Embarazada.
Mi esposo había embarazado a su amante.
No me dolía por él, sino por mí. Pasé estos últimos dos años escuchando lo inservible que era por no poder darle un heredero. Y de repente venía esta mujer a darle lo que yo no pude.
No estaba triste, ya que aunque él hubiera aceptado acostarse conmigo por el bien de su descendencia, prefería nunca darle un hijo después de como destrozó mi alma y mi autoestim