La lluvia de Londres golpeaba los cristales del Grupo Montes con una cadencia hipnótica, marcando el ritmo de una nueva era.
Tras la firma del acta de capitulación, el edificio se había convertido en el epicentro de un terremoto financiero que sacudía los cimientos de Madrid.
Valeria Miller se encontraba en su oficina, revisando la transferencia final de los activos biotecnológicos que alguna vez pertenecieron a los De la Cruz.
Su misterioso asistente quien ahora era el pilar de su seguridad di