CAPÍTULO 12: VERDADERA LUNA
LEYLA
Siento cómo las lágrimas se acumulan en mis ojos; toda la resistencia que estaba construyendo contra él, todo el miedo a su atrocidad se acaba de disolver en este momento. Lo que tengo frente a mí no es una bestia, sino un guerrero solitario cargando con un luto que nadie comprende. Sin darme cuenta, subo mis manos y acuno su rostro, obligándolo a levantar la mirada. Necesito que pueda verme a los ojos para lo que tengo que decir.
—Yo no soy ella, Krul —le digo