CAPÍTULO 11: SOMBRAS DEL PASADO
LEYLA
Tal y como Krul había prometido aquella noche, no pude dar ni un paso sin recordar que él estuvo dentro de mí, encima de mí... por todo mi cuerpo. Tengo que reconocerlo: el hombre sabe lo que hace. Me sonrojo ante el recuerdo. Lo único malo es que no me quiso tocar más después de nuestra primera vez... mejor dicho, mi primera vez, para darme tiempo a que mi cuerpo se recupere. Por supuesto, no faltaron los orgasmos que me dio con sus dedos y su ávida lengua