NINA
Abrazos, besos y palabras bonitas. Es lo que debería de recibir por estar en peligro y secuestrada, pero no es así.
Si, esa es mi realidad, mi familia me trata peor que nunca y solo les importa el dinero y su estúpida venganza.
—Ya sabes lo que vas a hacer—presiona mi papa—no me decepciones esta vez y consigue que Greco firme los malditos documentos asegurándote.
Estamos en la parte trasera de la casa, aquí nadie puede escucharnos y lo agradezco porque si se enteran de lo que pienso ha