NINA
—Piensa bien las cosas, no tienes porque llegar tan lejos.
Sigue Gigi, pero no, esa mujer no entiende de razones. Esta completamente segada.
—Shhhh —le dice poniendo el arma en la boca.
Se me acerca desatando los latidos asustados. Me siento muy desesperada y no es lo peor, me siento indefensa estando amarrada.
Completamente a su merced y eso me da también mucha rabia.
—Creiste que las cosas saldrían así de felices para ti —pregunta a la vez que deja la punta del arma bajo mi mentón —¿no b