NINA
—Mama—volteo a ver a mi pequeño de cinco años Gustave.
—Amor—me agacho para quedar a su altura.
—Ninoska rompió mi juguete—me lo muestra, le encanta el mismo oso desde que era un bebe y siempre Ninoska hace lo mismo.
—Hablaré con ella y voy arreglarte de nuevo al señor oso.
Asiente, tiene mis ojos verdes, con el cabello rubio de sus padres. Veo asomarse la cabeza con melena roja y los ojos de su padre.
—Ninoska—la llamo—ven aquí amor.
Aparece con la cabeza abajo y se queda al lado de su he