NINA
—No lo puedo creer que estemos aquí—le digo a Gigi.
respiro profundo viendo la mansion. aun no me atrevo a bajar y menos aun cuando no le he avisando a mi esposo que estaremos aqui.
—Estaremos solo unos minutos y después ya nos iremos es solo para no hacerle un desaire más y que se calme, porque todos estos días me ha escrito.
—No le dijimos a Grecco y no me gusta.
me siento mal, como si le estuviera mintiendo o tal vez olcultandole las cosas. No quiero hacerlo, y menos cuando me dijo que