NINA
Trago saliva al ver a la rubia frente a mi.
—¿Con quien hablas? —pregunta con un tono oscuro.
—Amor sal de ahí, te lo suplico—pide mi esposo consiguiendo que Alyona lo escucho.
Claro que lo va a escuchar porque su sentido auditivo es diez veces mejor que el de un humano.
—¿Pense que era tu madre? —me recuerda la mentira y trago saliva.
—Lo siento yo…
No me da tiempo a reaccionar porque la maldita me da un puñetazo que no me espero y me manda atrás.
El móvil se me suelta cuando me toma del