Mundo de ficçãoIniciar sessãoHoy ha sido un día de locos. Al llegar a la empresa por la mañana, los paparazzi no me dejaban avanzar. Tuve que conducir con determinación, dándoles a entender que no me detendría por más que se colocaran delante. El portero vino en mi ayuda y, al fin, pude entrar.
En el trabajo, aunque todos me saludan, ahora me doy cuenta de que lo hacen de manera diferente. Algunos me miran con envidia, otros como si fuera una arribista, y hay quienes me mira






