Mundo de ficçãoIniciar sessãoSolté una risa sarcástica, apenas perceptible, mientras me enderezaba en el sillón. Su intento por desestimar la posibilidad de nanotecnología me parecía, en el mejor de los casos, una ingenuidad.
—No lo sé, pero en esa casa todo se puede hacer con tecnología —repetí, dejando que mi mente regresara a mi niñez—. Recuerdo una vez que David se molestó conmigo; puso su mano en la pared y se abri&oa






