Mundo ficciónIniciar sesiónEn medio de una extensa pradera en Australia se encuentra mi casa, una construcción solitaria. Para quien no la conoce, parece deshabitada, pero si ves una sombra moviéndose de un lado a otro en la ventana, enseguida te das cuenta de que hay alguien dentro. Un auto envuelto en polvo llega, y de él se bajan tres hombres que se introducen rápidamente en la casa.
—¿Por qué se demoraron tanto? —les pregunté, molesta. <






