Mundo de ficçãoIniciar sessãoSentí que mis emociones empezaban a desbordar y que mi corazón se llenaba de una alegría inmensa, como si los fragmentos de mi vida finalmente encajaran de manera perfecta. Mi padre me estrechó con fuerza, y en sus brazos encontré ese refugio que siempre parecía devolverme la paz que necesitaba.
—Te mereces todo esto, y más, hija —susurró papá, emocionado, el peso de los años y las ausencias pasadas






