Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche empezaba a caer sobre el edificio, y las luces hacían que las sombras de las mujeres se alargaran en las paredes, incapaces de ocultar la carga de los secretos y las decisiones que habían tomado.
—El último día que nos vimos, mi papá me descubrió en la cama con Bernardino y me mandó a su casa. Al otro día, él me obligó a casarme; desde entonces soy su esclava sexual —dijo Cintia fríam






