Mundo ficciónIniciar sesiónLa veo irse y luego miro el retrato de las dos niñas pelirrojas en mi buró. Lo tomo, lo echo en la caja y me marcho rumbo al hospital. Me detengo en una tienda de juguetes para comprar regalos para mis hijos. He visto lo desgastado que está un osito que abraza mi hija; le pido uno igual y varias otras cosas. Me siento feliz.
Llego casi corriendo y se me humedecen los ojos cuando, al llegar a la habitación, los veo sentados en una cama jugando entre ello






