Mundo ficciónIniciar sesiónEl dolor en su grito me desgarra el alma. Se deja caer llorando en el sillón mientras niega con la cabeza. Me apresuro a correr a su lado con desesperación.
—¡Que no hizo nada de eso, Gelsy! Esa mujer te ha estado engañando igual que a mí todos estos años. ¡Mira, soy compatible! —y le alargo los resultados de las pruebas que lo demuestran—. ¡Soy compatible con los niños y ya arreglé con los doctor






