Mundo de ficçãoIniciar sessãoTomo su mano, y en ese gesto silencioso hay mucho más que simples palabras. El amor siempre parece tener el increíble poder de unir lo que antes estaba fracturado, de enfrentar cualquier adversidad con una fuerza compartida.
—No me tienes que pedir perdón, te entiendo, cariño —le digo enseguida. —Lúa llamó para pedirme la mañana; dice que tiene que reunirse contigo y Gloria. Ya llegaron. David y yo nos






