Mundo de ficçãoIniciar sessãoMe paso un rato hablando y jugando con Alan, mientras veo cómo Clío limpia la cocina y mira qué puede hacer de almuerzo. Al fin, me decido a ir a ayudarla, cuelgo la llamada con mi hijo y me acerco lentamente, observando su escultural cuerpo, sin poder borrar de mi mente la sensación de haberla tenido debajo de mí.
—Dos días, Leonard —dijo de repente, levantando la mirada, con esos ojos que siempre parecían exigir clarid






