Mundo de ficçãoIniciar sessãoY terminamos ambos en medio de estertores y estremecimientos, mientras el agua de la ducha cae sobre nuestros desnudos cuerpos. Henry me mira sonriente, mientras sale de mí, toma mi rostro con ambas manos y me regala un beso suave, tierno, delicado mientras me susurra en mis labios.
Me abrazo a su cuerpo, sintiéndome la mujer más afortunada y feliz del mundo. Jamás me imaginé que se pudiera ser tan feliz, y sin saber por qué me echo a






