Esteban saludó como si hubiese perdido la memoria, su sonrisa amplia congeló el momento emotivo que vivió Sandra en el reencuentro con su padre.
—¡Sandra, Marco! vaya sorpresa, no esperaba encontrarme con ustedes.
Sandra hizo una mueca, pensó para sí que Esteban la venía siguiendo pero al no poder confrontarlo asintió con la cabeza mientras su padre entabló una conversación con él.
—Esteban, qué gusto —respondió el padre de Sandra con educación y alegría.
—Me enteré ayer de su complicada si