Ángel, entre sus proyectos en el pueblo y la universidad con sus alumnos, por fin terminó de escribir su libro. Lo lanzó en línea y fue un éxito rotundo. Meses de encerrarse a buscar ideas llegaron a su fin con satisfacción. La editorial que lo representaba firmó con él, las regalías y la representación exclusiva. Ángel habló con Saúl y ambos concluyeron que era buena idea dejarle las regalías a Priscila, después de todo, aún si no era mucho, tenía un obsequio de parte de su abuelo Ángel, en vi