Las tijeras oxidadas de Fabio aún se sentían frías en los dedos de Valentina, pero el peso que antes acompañaba a su larga cabellera yacía ahora en el suelo de madera de la cabaña.
El corte irregular hasta los hombros, su rostro manchado con hollín y el vestido de algodón desgastado que perteneció a la difunta esposa de Fabio habían transformado por completo a Valentina Morales.
Ahora, quien se reflejaba en el espejo roto era Elena Rivera: una enfermera pobre que huía de un pasado oscuro.
Señ