Mundo ficciónIniciar sesiónEl búnker que Don Ricardo había mantenido como ubicación de último recurso era exactamente lo que su nombre sugería. Tres niveles bajo tierra, paredes de concreto reforzado, sistemas de aire filtrado que zumbaban constantemente, y la sensación opresiva de estar enterrado vivo. Pero era seguro. Y en este momento, la seguridad valía más que la comodidad.







