Mundo ficciónIniciar sesiónEl reloj en la pared del búnker marcaba las 6:00 PM cuando Don Ricardo finalmente levantó la sesión. Doce horas. Doce horas hasta que Rodrigo Méndez ejecutara lo que fuera que había planeado, y ninguno de ellos tenía certeza de cómo detenerlo o siquiera si era posible hacerlo.
La reunión se disolvió en movimientos cansados y miradas cargadas de aprensión. Marcus comenzó a coordinar con su equipo de seguridad, distribuyendo asignaciones para la noche. Samuel se retiró a una de las habitaciones más pequeñas con su maletín todavía abierto, papeles esparcidos como evidencia de una guerra que tal vez ya habían perdido antes de comenzar. Gonzalo desapareció hacia las oficinas con una cámara que uno de los técnic







