Mundo ficciónIniciar sesiónEl caos de descubrir el rastreador había dado paso a una evacuación frenética que dejó a todos dispersos temporalmente por la ciudad mientras Marcus coordinaba una nueva ubicación segura. Esta vez, el refugio era un almacén industrial abandonado en las afueras, un lugar que olía a óxido y tiempo, con ventanas rotas que dejaban entrar el viento frío de la noche.







