Capítulo 80.
POV Armando
El eco de la puerta al cerrarse detrás de mí resonó en mi cabeza como un disparo. La voz de Valeria aún vibraba en mis oídos, temblorosa, quebrada, repitiendo una y otra vez lo mismo: no lo sé, Armando… no sé de quién es.
El pasillo me pareció interminable. Sentía el cuerpo caliente de furia, como si me quemara por dentro. Adrián salió tras de mí, su voz grave me alcanzó antes de llegar al estacionamiento.
—¡Armando, espera!
Me detuve en seco, pero no lo miré.
—No hay nada que habla