Capítulo 78.
POV Valeria
Los días que siguieron a la visita al médico se me hicieron eternos. Caminaba por la mansión con un secreto que me ardía en el pecho, que me pesaba más que cualquier amenaza de los rusos. Cada mañana me miraba en el espejo y me tocaba el vientre aún plano, recordando las palabras del doctor: un mes de embarazo.
Quise convencerme de que podía con eso, de que bastaba con sonreír y disimular, pero mi cuerpo me traicionaba. Los mareos, el cansancio, la sensibilidad. Armando lo notaba, l