Capítulo 21.
POV Valeria.
Dos días después de la cena con Cintia y su familia, me encontraba en la sala de juntas de la empresa, frente a Adrián. La tensión se podía cortar con un cuchillo.
—Esa cláusula está escondida —dije, señalando con fuerza el contrato—. Si la firmamos, la empresa alemana podrá manejar los precios de exportación como le plazca. ¿Sabes lo que eso significa? Nos quedaríamos sin control de los márgenes.
Adrián me miró, y por un instante no fue el abogado frío que solía ser. Estaba orgull