Capítulo 106.
POV Armando*
La selva no duerme nunca. Los grillos, los monos, el crujido de ramas bajo la humedad: todo parece un coro para recordarte que aquí no existe descanso, solo vigilancia. Esa noche, sin embargo, no fue la selva lo que me mantuvo en vela. Fue la sospecha. Esa sombra que llevaba días creciendo entre nosotros.
Jeremías entró a la tienda de mando con el gesto duro, los ojos oscuros. Venía acompañado de dos hombres que arrastraban a un tercero con los brazos atados atrás. La luz de las li