PLANES.
AURA,
El silencio de la habitación de hospital me está matando. Camino de un lado a otro, mis pasos resonando en el suelo de linóleo, mientras el corazón me late en la garganta. Miro el reloj cada cinco minutos. Christopher salió de aquí como una exhalación, con una mirada que prometía fuego y cenizas, y el miedo de que cometa una locura que lo mande a la cárcel me tiene los nervios destrozados.
—Aura... —la voz de Lili suena débil, sacándome de mis pensamientos.
Me detengo en seco y fuerzo una