AURA.
Mi cuerpo está tenso, rígido. El nombre de Liam se atasca en mi garganta, y sé que cada segundo que pasa, con Christopher a unos metros en mi baño, es un riesgo que se multiplica exponencialmente. Si él baja ahora, o si escucha una conversación que huele a resentimiento o a rivalidad, esto podría ser mucho más que un problema. Podría ser el fin de mi investigación.
Me hago a un lado, apenas abriendo la puerta lo suficiente para que Liam entre. La hospitalidad es falsa; es pura necesidad d