FIRMAR CON EL DESTINO.
AURA.
Primero, debo darle el informe a mi jefe.
Me dirijo a la espaciosa oficina de mi editor en jefe, el señor Hayes. Él es un hombre de la vieja escuela, escéptico pero siempre atento a la próxima gran noticia.
—Señor Hayes, necesito ponerlo al tanto de los términos de la exclusiva con Christopher Jones.
Me siento frente a su escritorio. Él aparta un periódico y me mira por encima de sus gafas de lectura.
—Adelante, Aura. Dime que lo tenemos. Dime que el infierno de anoche valió la pena.
—Lo