El sol de la tarde se estrellaba contra los ventanales de la Torre Knight, fragmentándose en mil destellos dorados. Desde el piso más alto, la ciudad parecía un intrincado tablero de ajedrez. Rowan Knight, no miraba el panorama. Sus ojos estaban fijos en un trozo de papel arrugado que sostenía entre los dedos, un documento con el membrete de un prestigioso laboratorio de genética.
Las palabras impresas en la hoja eran frías, matemáticas y definitivas: Probabilidad de paternidad: 0.00%. Era la p