El sol ilumina suavemente la cocina mientras Nicole se mueve con soltura sirviendo el desayuno. La calidez de la escena es tan notable que nadie con sentido común haría algo para romperla. Todo en esa mañana parecer ser diferente.
—Mamá, ¿me enseñas a nadar? —Thiago deja salir su pregunta junto con una sonrisa que ilumina su rostro—. ¡Quiero entrar en la piscina!
Nicole le sonríe mientras coloca un plato con tostadas delante de él. No puede evitar pasar la mano por el cabello de su pequeño en u