—¿Qué…? —comienza a decir, pero la voz se le apaga, sin saber cómo continuar.
Alessandro se pasa la mano por el cabello, claramente tenso y frustrado mientras da un paso hacia ella. Una vez junto a Nicole, la abraza con fuerza y hace que su rostro de contra su pecho mientras la abraza y le dice que todo aquello es un absurdo disparate.
◊
El reloj marca casi las diez de la mañana, y Alessandro no ha dejado de moverse por la casa con pasos rápidos, como si la energía contenida en su cuerpo busca