Génesis
No sé en qué momento el castillo dejó de sentirse como una prisión y empezó a sentirse como una fortaleza sitiada.
Tal vez fue la primera noche en que los lobos rodearon los muros y no atacaron, solo observaron, como si supieran exactamente lo que había dentro. Tal vez fue cuando los consejeros dejaron de hablarme como a una anomalía incómoda y empezaron a mirarme con algo peor: interés. O tal vez fue cuando Cassian dejó de fingir que podía mantener todo bajo control y comenzó a dormir