Genesis
Empiezo a caminar despacio por el sendero de piedra. La fuente murmura cerca. El niño se calma dentro de mí, como si también hubiera necesitado salir de aquella habitación. Cassian mantiene el paso a mi lado. No invade. No se adelanta. No me toca.
Eso me pone nerviosa por otras razones.
—¿Así que ahora quieres que todo el palacio me vea? —pregunto al cabo de un momento.
—Quiero que entiendan que estás bajo mi protección.
Suelto una risa breve.
—Qué romántico. Casi parece que te importo