Cassian
“Nos devolvieron a la hija equivocada”.
Leo la frase una vez.
Luego otra.
Y una tercera, no porque no entienda las palabras, sino porque una parte de mí se niega a permitir que tomen forma dentro de mi cabeza. La cinta negra, manchada de sangre seca, sigue dentro del cofre abierto sobre la mesa. El salón está en silencio. Génesis aprieta a la niña contra su pecho. Klaus se ha quedado quieto en la cuna, con esos ojos demasiado atentos siguiéndolo todo como si tuviera edad para comprender