Génesis
No pienso quedarme atrás.
La decisión nace en el mismo instante en que la vieja del bosque dice que Klaus no se está apagando por fiebre ni por castigo, sino por ausencia. Por la de su hermana. Por la de la niña que me arrancaron del cuerpo y se llevaron al bosque como si yo fuera solo un vientre al que podían vaciar y abandonar con la mitad latiendo en brazos.
No.
No esta vez.
Klaus tiembla contra mi pecho. Su respiración va y viene demasiado caliente, demasiado débil. Cassian ya está