Genesis
No sé cuánto tiempo llevo caminando de un lado a otro cuando por fin siento a Cassian acercarse.
No lo veo primero.
Lo siento.
El vínculo se tensa desde la entrada principal del castillo y me atraviesa con una mezcla imposible de alivio, rabia y un miedo nuevo que no termina de tomar forma. Está vivo. Está entero. Está volviendo. Y Lucien también. Los reconozco a los dos antes incluso de escuchar el eco de sus pasos sobre la piedra.
Helena se endereza junto a la puerta.
Yo también.
Klau