Cassian
Salimos antes de que la noche termine de caer.
No llevo escolta. No quiero ruido. No quiero testigos. Solo mi espada, mi cuchillo y a Lucien caminando a mi lado con esa calma irritante que hace pensar que ya conocía esta ruta antes de que yo decidiera tomarla.
—Si ya sabías dónde ir, podrías habérmelo dicho antes —gruño.
—Y perderme la parte donde por fin decides hacer caso a una mala intuición compartida. Jamás.
El bosque nos recibe con una quietud demasiado fácil.
Eso ya me pone en gu