La mañana siguiente, cuando me desperté vi a Mark mirándome mientras tenía el codo apoyado en la almohada sonriendo,
— Buenos días amor mío, ¿Cómo has dormido? — me preguntó
— Mejor que nunca, gracias a ti — respondí
— Me alegro cariño — me dijo acercando sus labios a los mios, poniendose encima mia
Haciéndome sentir que verdaderamente era suya cuando sentí como su miembro se introdujo dentro de mí, cerrando yo los músculos interiores para sentirlo mucho más, mientras nuestras bocas se comían