—Skye, cállate —Siena reprende a su hermana entre dientes, más rápido y más brusco de lo que pretendía que se escuche—. Deberias mandar a ver tus sueños raros
—¿Estás insinuando que me lo invento?
—Estoy diciendo que estás afirmando cosas sin sentido —la advertencia en el tono de Siena es clara, urgente, cada palabra y gesto de su rostro siendo un intento desesperado por frenar algo que no debe salir a la luz, no allí y definitivamente, no de esa manera—. Deja de hablar tonterías.
Su hermana