La puerta se cierra detrás de él con un golpe seco, un sonido que resonó en los pasillos vacíos del castillo como un eco de su propia decisión. Franco avanzó hasta la biblioteca con pasos pesados, arrastrando el peso de lo que acababa de escuchar. Las palabras de Helena todavía reverberaban en su cabeza, desgarrando silenciosamente todo aquello que había intentado enterrar.
—Cobarde… egoísta… —susurra para sí mismo, apenas perceptible, como si mencionarlas en voz alta pudiera aliviar la culpa q