Al salir del baño, Siena le da una rápida mirada al lugar, tomando una respiración profunda por última vez, acomoda su camisa para luego apurar sus pasos de regreso a la mesa. Su corazón todavía palpita de manera desbocada, pero se reprocha a sí misma por ello pues necesita calmarse. La voz en su cabeza le insiste en que solo necesita sentarse, sonreír y fingir que todo está perfectamente bajo control.
Pero su corazón todavía late demasiado fuerte como para ayudarla a convencerse.
Al estar de r