—Espero que tu primera noche en Ravenshield fuera agradable, querida —Lady Margaret observa a Siena mientras bebe un poco de su té.
—Sí, fue bastante cómodo —Siena corta la conversación que sostiene con Skye para poder responder a las palabras de la mujer—, hace mucho que no dormía tan plácidamente.
—Me agrada escuchar eso. Si llegas a necesitar algo más para tu comodidad y la de Victoria, no dudes en pedirlo —asegura al tiempo que deja su taza de lado.
—¿Podemos pedir un oso gigante para dormir