Cuando el auto se estaciona frente a la entrada, todos se apresuran en salir a recibirlos. Al llegar a la escalinata de entrada, ven a Siena cerrar la puerta trasera del auto mientras Franco se acerca cargando a Victoria, quien viene cubierta con una manta térmica.
—¡¿Qué le pasó?! —Margaret da un par de pasos hacia ellos, asustada al ver cómo traen a la pequeña.
—Está sedada —responde Siena al estar cerca de ellos, pero rápidamente se apresura a tomar la mano de Margaret para calmarla—. Pero